Por qué el método de Huberman está en tendencia
En los últimos años, el entrenamiento dejó de enfocarse solo en lo estético para pasar a un enfoque más integral: salud, rendimiento y longevidad.
En ese contexto, el protocolo de Andrew Huberman ganó popularidad porque propone algo simple pero efectivo: organizar la semana combinando distintos tipos de estímulo en lugar de entrenar siempre igual.
En qué consiste el protocolo de Huberman
Su enfoque incluye:
- Entrenamiento de fuerza (2–3 días)
- Cardio en zona 2 (2–3 días)
- Alta intensidad (1–2 días)
-
Movilidad y recuperación
La clave no es la complejidad, sino la consistencia.
Día de fuerza: trabajar todo el cuerpo de forma eficiente
El entrenamiento de fuerza es una base central del protocolo, no solo para ganar músculo, sino para mejorar la salud general.
En casa, puedes hacerlo perfectamente con bandas de resistencia Proiron, que permiten:
- Trabajar tren superior e inferior
- Ajustar la intensidad fácilmente
-
Entrenar sin ocupar espacio
Ejercicios como:
- Remo con banda
- Press de pecho
- Sentadillas con resistencia
-
Peso muerto
te permiten cubrir todo el cuerpo.
Cardio en zona 2: construir base aeróbica
Este tipo de entrenamiento es uno de los pilares del método, aunque muchas personas lo pasan por alto.
Se trata de mantener una intensidad moderada durante períodos más largos.
Una forma práctica de hacerlo en casa es usando una cuerda para saltar Proiron, que permite:
- Mantener ritmo constante
- Ajustar intensidad fácilmente
-
Trabajar resistencia cardiovascular
Además, es una de las formas más eficientes de cardio en espacios reducidos.
Alta intensidad: estímulo clave, pero controlado
El protocolo incluye sesiones intensas, pero sin abusar.
Acá lo importante es generar picos de esfuerzo reales.
Un buen recurso en casa es trabajar con discos (sliders) ideales para:
- Mountain climbers
- Planchas dinámicas
- Trabajo de core intenso
-
Ejercicios explosivos
Permiten generar alta exigencia sin impacto excesivo.
Entrenamiento de piernas: más importante de lo que parece
Huberman hace énfasis en el trabajo de piernas por su impacto en todo el sistema.
Puedes entrenarlas en casa con:
- Zancadas
- Sentadillas
-
Trabajo unilateral
Las bandas o incluso el peso corporal bien ejecutado son suficientes si hay buena intensidad.
Movilidad y control corporal
Otro punto clave del protocolo es mantener la movilidad y control del cuerpo.
Acá entran herramientas como la colchoneta de yoga Proiron, que permite:
- Entrenar en el suelo con comodidad
- Trabajar movilidad
-
Hacer sesiones de estiramiento o core
Esto es fundamental para sostener el entrenamiento en el tiempo.
Recuperación: el factor que define la consistencia
Más allá del entrenamiento, el protocolo pone mucho foco en la recuperación.
No solo descanso, sino también:
- Movilidad
- Trabajo suave
-
Control del estrés físico
Esto es lo que permite entrenar varias veces por semana sin acumular fatiga excesiva.
Cómo aplicar el protocolo en casa
Una estructura simple podría ser:
- Día 1: Fuerza (bandas)
- Día 2: Zona 2 (cuerda)
- Día 3: Fuerza
- Día 4: Movilidad (colchoneta)
- Día 5: HIIT (sliders + peso corporal)
- Día 6: Zona 2
-
Día 7: Descanso
Con muy poco equipamiento puedes cubrir todo el sistema.
Error común: pensar que necesitas un gimnasio completo
Uno de los mayores errores es creer que necesitas máquinas o mucho equipamiento.
El enfoque de Huberman demuestra lo contrario: con herramientas simples y bien usadas, puedes lograr un entrenamiento completo.
El protocolo de Andrew Huberman destaca porque es sostenible, adaptable y basado en principios sólidos.
No depende de equipamiento complejo, sino de cómo organizas el entrenamiento.