Comprar pesas parece fácil hasta que comienzas a usarlas y descubres que no elegiste lo mejor para tu entrenamiento. A muchas personas les pasa lo mismo: compran el primer par de mancuernas o el primer set de discos porque el precio se ve conveniente o porque alguien les recomendó un peso al azar. Ese impulso genera problemas más adelante. Terminas con pesas que no te permiten progresar, materiales incómodos o equipos que dañan tu piso si entrenas en casa. Este artículo explica los errores más comunes al comprar pesas y cómo evitarlos desde el inicio.
Error 1: Elegir solo por precio
Este es el error más común. Muchas personas compran las pesas más baratas sin considerar para qué las necesitan. Un precio bajo puede ser atractivo, pero casi siempre significa materiales incómodos, agarre poco ergonómico o recubrimientos que se deterioran rápido. Además, el impacto sobre el piso puede ser un problema si vives en departamento. Por ejemplo, una mancuerna de hierro sin recubrimiento puede sonar fuerte al apoyar y puede marcar superficies.
Elegir un producto de mejor calidad te permite entrenar con comodidad y seguridad. Una mancuerna hexagonal recubierta de goma, como las mancuernas hexagonales de Proiron Perú, no rueda, protege el piso y tiene agarre cómodo. Puedes pagar un poco más, pero evitas comprar otra vez en pocos meses.
Error 2: No pensar en progresión
Otra situación frecuente es comprar un solo par de mancuernas y pensar que con eso podrás entrenar siempre. Al principio funciona, pero al poco tiempo tu cuerpo se adapta. Si tu objetivo es fuerza o hipertrofia, necesitas aumentar la carga progresivamente. Con un único peso, tu entrenamiento se vuelve limitado y deja de generar resultados.
La progresión es la base de cualquier entrenamiento. Si hoy haces treinta repeticiones con cinco kilos, no estás estimulando tus músculos para crecer. Necesitas aumentar peso o aumentar dificultad. Lo ideal es tener varios pesos para diferentes ejercicios. Por ejemplo, puedes trabajar sentadilla o remo inclinado con diez kilos, pero las elevaciones laterales requieren menos peso. Un set básico para principiantes podría incluir mancuernas de cinco, ocho y diez kilos. Es mejor comprar bien desde el inicio que repetir la compra después.
Error 3: Ignorar la técnica y el tipo de ejercicio
Muchas personas eligen el peso sin considerar cómo funciona el cuerpo. No todos los músculos levantan lo mismo. Las piernas son más fuertes que los hombros, los músculos de la espalda suelen mover más peso que los brazos, y los movimientos aislados requieren menos carga que los movimientos compuestos.
Por eso, elegir pesas solo por recomendación general es un error. Un peso que funciona para sentadilla puede ser peligroso en un movimiento de hombro. Si no dominas la técnica y eliges un peso demasiado alto, pierdes postura y generas tensión en la zona lumbar. Esto no solo frena el progreso, sino que aumenta el riesgo de lesión.
Antes de comprar, pregunta qué ejercicios vas a hacer. Si tu objetivo es tonificación general, pesos medios son suficientes. Si buscas fuerza real o volumen muscular, necesitas cargas más altas y un plan claro. La técnica va antes que el peso.
Error 4: No considerar el espacio y el ruido
Quienes entrenan en departamento a menudo compran pesas sin pensar en el entorno. Las mancuernas y los discos pueden generar ruido, vibración y marcas en el piso si no tienen recubrimiento adecuado. Un par de discos de hierro directo sobre la baldosa puede dejar huellas. Además, el sonido cuando apoyas la barra puede molestar a otras personas.
Si entrenas en casa y quieres evitar problemas, el material de las pesas importa. Es mejor elegir mancuernas recubiertas o discos con goma que absorben impacto. Esto no solo protege el piso, sino que hace que el entrenamiento sea más silencioso. En Proiron Perú hay discos olímpicos recubiertos que funcionan bien para entrenar en casa sin dañar superficies. Muchos deportistas empiezan usando hierro y terminan cambiando porque el material no es compatible con su espacio.
Error 5: Comprar sin objetivo claro
El último error es empezar a comprar pesas sin saber para qué quieres entrenar. No es lo mismo entrenar para ganar masa muscular, mejorar fuerza funcional, tonificar o mejorar resistencia. Cada objetivo requiere una selección diferente de peso y equipo. Comprar pesas sin un plan es como comprar zapatillas sin saber si vas a correr o a jugar fútbol.
Por ejemplo, si tu objetivo es resistencia muscular y movilidad, pesos medios son suficientes. Si buscas fuerza y volumen, necesitas pesos más altos, barra y discos. Si te interesa entrenamiento funcional o Cross Training, necesitas versatilidad y equipos que soporten impacto. Si quieres hacer ejercicios de rehabilitación o fortalecimiento del core, probablemente necesitas bandas y pesos menores. Entender tu objetivo facilita la compra y evita gastar en lo que no usarás.
Cómo comprar correctamente desde el inicio
La compra inteligente no es elegir lo más caro, sino lo más útil. Antes de comprar, define qué quieres lograr y cuánto espacio tienes. Después piensa en progresión. Si vas a entrenar tres veces por semana y eres principiante, elige un set que incluya varios pesos. Puedes empezar con cinco y ocho kilos para brazos y hombros, y diez kilos para piernas y espalda. Con eso tienes margen de progreso durante meses.
Si ya tienes experiencia, incorpora una barra y discos. Empieza con cargas moderadas y aumenta cuando sea necesario. En Proiron Perú hay discos olímpicos de hierro y sets de mancuernas que te permiten armar un home gym compacto y funcional. No necesitas llenar tu casa con equipos grandes para progresar, solo necesitas un plan claro.
Los errores al comprar pesas son comunes porque la decisión se toma rápido y sin información. Elegir por precio, no pensar en progresión, ignorar técnica, no considerar el espacio y comprar sin objetivo son errores que se pueden evitar con una reflexión breve. Si eliges tus pesas pensando en tu objetivo real y en cómo vas a progresar, tu entrenamiento será más seguro y dará mejores resultados. Comprar bien desde el inicio te permite ahorrar dinero, entrenar con comodidad y construir una rutina que sí mejora tu cuerpo con el tiempo.